Las gafas de sol
Autor: Ana Guinot Saera
Ana Guinot, oftalmóloga del
Hospital Casa de Salud advierte que
llevar unas gafas de sol no homologadas provoca, a largo plazo, lesiones oculares, en ocasiones graves.Las lesiones por radiaciones ultravioletas son acumulativas, es decir,
se adquieren poco a poco y, por ello,
suelen aparecer en la edad avanzada con degeneraciones oculares propias de la edad, comenta la especialista del
Hospital Casa de Salud. A no ser que sean inmediatas por mirar un eclipse de sol directamente durante mucho tiempo.
Los filtros solares de las gafas de sol van de 0 a 4. El cero no es filtro y el cuatro es el filtro máximo que no se puede utilizar para conducir, sólo para ir a la nieve. La Dra. Ana Guinot apunta que
para Valencia, el adecuado es el filtro 3, un cristal no muy oscuro. Ya que, según advierte, la especialista del
Hospital Casa de Salud con un cristal muy oscuro la pupila se dilata más y si ese cristal no está protegido por un filtro, entra más luz en el ojo que si no llevásemos gafas, pues la retina estaría contraída, y lo dañaría inmediatamente.La mayoría de las gafas de sol que se venden fuera de los lugares autorizados son de mala calidad, afirman todos los especialistas. Para adquirir unas gafas adecuadas es aconsejable ir a las ópticas o a establecimientos autorizados.
Además, las personas con los ojos más claros son más proclives a tener problemas con el sol pues
tienen menos pigmentación y, por tanto, menos protección. Además, las personas que llevan lentillas
deben tener más cuidado en verano porque no es recomendable mojarlas, el ojo puede infectarse concluye la Dra. Guinot.
Y si en la playa entra arena en los ojos,
lo mejor es meterse al agua y lavarse. Pero no conviene hacerlo en una piscina debido al cloro y otros elementos.